Hoy mis ojos están como el día: nublados. Dejé que el miedo hiciera su aparición y me he enredado. Estoy entre hilos del pasado, con agujas del presente y tejo una manta para esconderme. He sido cobarde. Un breve silencio me ha quitado la alfombra en la que soñaba plácidamente. ¿Por qué el dolor del pasado tiene que regresar y hacer mella en mi presente? Debo perdonar y perdonarme. Debo sentir el aire que corre por mi alma. Debo arriesgarme a vivir con plenitud, sin desconfianza. Ser fuerte para añorar. Darme tiempo para que las cosas se pongan en su sitio. Quitarle la armadura al corazón.Hoy mis ojos están como el día.
No encuentran la luz.
¿A dónde se ha ido la sonrisa?
¿Por qué dejo que la incertidumbre me posea?
Hoy mis ojos están como el día.
Y llueve en mis adentros.
Y quisiera tragarme las palabras pronunciadas.
Y desearía volver el tiempo unas horas para recomenzar.
Hoy mis ojos están como el día.
Y te extraño.
Y me siento mal al no encontrarte.
Se que debes llegar sólo hasta mi cobijo.
Y tengo miedo.
Mi lengua viperina hizo su aparición para reprocharte.
Mis sentidos se agolparon en un nudo.
Mi cuerpo se contrajo como si la muerte fuera su único espacio.
Hoy mis ojos están como el día.
Y quisiera estrecharme entre tus brazos.
Sentir que la duda no existe.
Que todas las palabras son ciertas.
Que mi angustia es sólo un reflejo de la inseguridad.
Que puedo volver a amar sin condiciones.
Hoy mis ojos están como el día.
Y están calientes aunque el sol se esconda.
Arden porque no ven tu reflejo.
¿Dónde estás amor?




